Vuelvo a tener la misma sensación del pasado. Voy a caer, lo sé. Siento el precipicio al borde de mi piel y observo como van cayendo una a una mis ilusiones, a la vez que se fragmentan y desaparecen entre el polvo del final o quizá, inicio.
Duele. Duele pero de verdad.
Es entonces cuando pienso en un mundo alternativo, cuando intento soñar para evitar tropezar con unas duras palabras pero, quizá las utopías no sirvan esta vez. Quizá sea demasiado tarde para creer porque, es posible, que haya perdido mi inocencia original. Ahora la duda aparece y me invita a desaparecer, a evitar este mundo mediante el sueño.
No quiero gritar. Simplemente, salir corriendo. Huir, de ti.
lunes, 28 de mayo de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Ella
Desde la subjetividad, te escribo. A cada instante recuerdo los mensajes, tan ocultos, tan directos, escritos en cualquier puerta. Una tendencia, un momento.
Plasmaría en cada papel palabras de consuelo. Juzgar es tan fácil que se convierte en un pasatiempo y tú, tú no conoces los motivos, simplemente te aturden los ojos que se frenan en tu figura.
Sonidos, letras y frases.
Comienza un día más. Un día más donde la luz ocultará la oscuridad a la que teme aquel niño, donde las tormentas preferirán esperar para llegar. Otra oportunidad.
Utilizaré mi bolígrafo indeleble para marcar a fuego palabras de amor en tu corazón. Alcanzarás tu destino, al que tanto has temido y deseado, el que te lleva a la incertidumbre. Pero esa eres tú, valiente y cobarde pero luchadora.
Plasmaría en cada papel palabras de consuelo. Juzgar es tan fácil que se convierte en un pasatiempo y tú, tú no conoces los motivos, simplemente te aturden los ojos que se frenan en tu figura.
Sonidos, letras y frases.
Comienza un día más. Un día más donde la luz ocultará la oscuridad a la que teme aquel niño, donde las tormentas preferirán esperar para llegar. Otra oportunidad.
Utilizaré mi bolígrafo indeleble para marcar a fuego palabras de amor en tu corazón. Alcanzarás tu destino, al que tanto has temido y deseado, el que te lleva a la incertidumbre. Pero esa eres tú, valiente y cobarde pero luchadora.
Mar
Su mirada siempre turbia,
cual órgano envilecido
que se oscurece conforme
el viento tan retraído
por sus penas del sendero
de las venas recorrido.
Puede ser Él o quizá ella,
si no importa su sentido
aléjate del vaivén,
si viene y va aquel sonido
pues el mísero recuerdo
engaña sin ningún motivo.
Amanece y aparece
la inmensidad de este frío,
retorciendo caracolas
mientras surgen los quejidos
en la inmensidad sin final
del instante no vivido.
lunes, 21 de mayo de 2012
El Desastre
Regresa su frío aliento a mis días, ni siquiera se ha atrevido a presentarse, se olvidó de que tras este tiempo he olvidado su nombre.
Mientras tanto, sigo aquí, sentada. Quizá me encuentre a la espera de otro nuevo milagro que se encargue de resucitar mi vida o, tal vez, esté esperando a que comience el desastre, la tragedia.
Cuando las sonrisas se apagan y las lágrimas te obligan a palidecer, sólo puedes recluirte en tu mundo inventado, ese que en realidad ha dejado de tener sentido a partir de un momento, de una palabra o de un hecho.
No queda nada, pero tampoco hace falta.
Condenada a vivir así, me rindo y me arrodillo ante la crueldad del Mundo. No sé para qué te escribo.
He aquí mi cadáver, entregado y agotado, por y para causas perdidas.
Me reinvento pero, ¿quién ser ahora?
Mientras tanto, sigo aquí, sentada. Quizá me encuentre a la espera de otro nuevo milagro que se encargue de resucitar mi vida o, tal vez, esté esperando a que comience el desastre, la tragedia.
Cuando las sonrisas se apagan y las lágrimas te obligan a palidecer, sólo puedes recluirte en tu mundo inventado, ese que en realidad ha dejado de tener sentido a partir de un momento, de una palabra o de un hecho.
No queda nada, pero tampoco hace falta.
Condenada a vivir así, me rindo y me arrodillo ante la crueldad del Mundo. No sé para qué te escribo.
He aquí mi cadáver, entregado y agotado, por y para causas perdidas.
Me reinvento pero, ¿quién ser ahora?
miércoles, 16 de mayo de 2012
Rojo
Sumamente volátil se transformó esta situación cuando el querer y no poder mostraron su presencia en nuestros corazones. Manché mi vida con lágrimas, olvidadas por las sonrisas, por el paso de tiempo pero, la miseria no tarda en estallar.
Porque cuando de verdad sabes qué deseas, no lo puedes alcanzar. Entonces todo deja de tener sentido. Ya nada importa.
Continúas tu vida como si algo fuera a cambiar, como si las posibilidades fueran a aumentar, teniendo en cuenta y partiendo de la experiencia tangible de la imposibilidad de poseer sus labios, su piel.
Si continuar nadando hacia tierra firme te traslada al mundo de los sueños, déjate llevar. Si las arenas movedizas absorben tu mente, no intentes huir.
Cogería el primer vuelo que pasará por el aeropuerto de mi imaginación para encontrarme conmigo.
El "para siempre" se transformó en un "adiós". El "lo siento" fue precedido de un signo de interrogación.
Sólo queda gritar. Lástima que haya tanto silencio.
viernes, 11 de mayo de 2012
Sinsentido
Fue el monte de las dudas, el que se acerca a la locura, el que transformó la miseria en sentimientos sin forma, caducados, atravesados por tormentas, por el fuego, el humo y las cenizas.
Sólo quedaban recuerdos inconexos de lo que era el ayer. Un sinsentido basado en cada quehacer.
Incomprensibles besos que se transformaron en aire, viento y ventiscas: tormentas de arena. Soledad.
Todos se atreverán a juzgarme si continúo andando, si doy un paso más.
Todos los príncipes fueron marrones.
Huir y sentir que no puedes obtener lo que deseas, que has sido cómplice de una traición, del dolor.
¿Con quién hablar? ¿Qué dirección tomar?
Este cruce ya lo he vivido, ya me ha dolido y ya me he equivocado mil veces antes de avanzar.
Hace tan poco habría dado mi vida por ello que ahora no sé si entregar mi corazón. Difícil decisión, difíciles momentos. Ya no es uno, sino dos. Ya somos multitud.
Sólo quedaban recuerdos inconexos de lo que era el ayer. Un sinsentido basado en cada quehacer.
Incomprensibles besos que se transformaron en aire, viento y ventiscas: tormentas de arena. Soledad.
Todos se atreverán a juzgarme si continúo andando, si doy un paso más.
Todos los príncipes fueron marrones.
Huir y sentir que no puedes obtener lo que deseas, que has sido cómplice de una traición, del dolor.
¿Con quién hablar? ¿Qué dirección tomar?
Este cruce ya lo he vivido, ya me ha dolido y ya me he equivocado mil veces antes de avanzar.
Hace tan poco habría dado mi vida por ello que ahora no sé si entregar mi corazón. Difícil decisión, difíciles momentos. Ya no es uno, sino dos. Ya somos multitud.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Susurros
Recorreremos cada camino inescrutable, hallaremos las sonrisas que se ocultan tras las lágrimas, los soles que hay tras la lluvia y besaré cada recoveco del arco iris de tu cuerpo.
Soñar era fácil, pensar lo más complicado.
Resistir la tormenta y la cautela de parecer o ser temido por la luz de la madrugada, por la otra noche que transforma la vida en recuerdos insatisfechos, que relatan el instante o quizá momento en el que la vida comenzó a carecer de sentido y la sinceridad transformó las mentiras en verdad.
Los poemas de desamor transformaron la tristeza en pasado irreconocible. Las sonrisas y las palabras de tono amoroso fueron suficientes para seguir en cada uno de los trenes sin destino.
Caminos olvidados los de los nostálgicos. Encuentros miserables los de los martes.
Comenzar un viaje lento, con pausas, sin momentos de inconformismo.
La madurez es reconocer que aún no se ha crecido. La cobardía es comprender la existencia de miedo.
Ahora que nadie entiende de religión, de fronteras, de sueños, declarar un milagro latente es tan insignificante como transformar la realidad en sueños olvidados. Luchar, esa bonita palabra relacionada de forma subjetiva con la revolución, la juventud y la locura de la vida es sinónimo de caer y levantarse.
Demasiado grande es el mundo para escuchar los susurros de aquellos que nos desean lo malo. Demasiado grande es lo bueno para perderlo por tropezar un instante con la amargura y la confusión.
La realidad supera a la verdad oculta en los documentos que forman preciosas historias, novelas y sueños.
Los deseos de amar, provocan soledad.
Soñar era fácil, pensar lo más complicado.
Resistir la tormenta y la cautela de parecer o ser temido por la luz de la madrugada, por la otra noche que transforma la vida en recuerdos insatisfechos, que relatan el instante o quizá momento en el que la vida comenzó a carecer de sentido y la sinceridad transformó las mentiras en verdad.
Los poemas de desamor transformaron la tristeza en pasado irreconocible. Las sonrisas y las palabras de tono amoroso fueron suficientes para seguir en cada uno de los trenes sin destino.
Caminos olvidados los de los nostálgicos. Encuentros miserables los de los martes.
Comenzar un viaje lento, con pausas, sin momentos de inconformismo.
La madurez es reconocer que aún no se ha crecido. La cobardía es comprender la existencia de miedo.
Ahora que nadie entiende de religión, de fronteras, de sueños, declarar un milagro latente es tan insignificante como transformar la realidad en sueños olvidados. Luchar, esa bonita palabra relacionada de forma subjetiva con la revolución, la juventud y la locura de la vida es sinónimo de caer y levantarse.
Demasiado grande es el mundo para escuchar los susurros de aquellos que nos desean lo malo. Demasiado grande es lo bueno para perderlo por tropezar un instante con la amargura y la confusión.
La realidad supera a la verdad oculta en los documentos que forman preciosas historias, novelas y sueños.
Los deseos de amar, provocan soledad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


