Su piel, recuerdos de un pecado quizá inexistente o demasiado presente en mi mente. Las dudas, alfileres oxidados que atraviesan a la razón, a la cordura. Mi corazón, puro a su lado. Mi sonrisa, real entre sus brazos. Pero hoy fue otro día: la luz se manchó de oscuridad. La música, dejó de sonar y los sentimientos se tornaron ineludibles. Su recuerdo, es pasado.
Se marchó, me dejó la inspiración con raudos instantes de locura. La mísera existencia de un color, de una estancia lúgubre y a la vez condecorada. No era una cueva, era un refugio. No es una perspectiva, es la forma que tiene el tiempo de mostrarnos una de las caras de la justicia. Siento su dolor y el mío. Mientras, sueño con que todo regrese al caos inicial, ese momento de confusión en el que la cruda realidad todavía no nos había golpeado. No quiero soledad.
Busco una calma que transporte mis pensamientos a la inexistencia de mal karma. Recorro el camino de la crueldad como protagonista del débil cuento del poder, querer y hacer. Mis pensamientos me torturan y mi vida crea opciones opuestas no alternativas.
Ella: sus abrazos, el sentirle lejos y cerca, su mirada, sus palabras, sus sentimientos. Ella también escribía, buscaba sobrevivir entre tanta mierda y consiguió luchar contra el desamor hasta que le venció la muerte. Nos dejó vacío, vacío y tristeza. Recuerdos.
Espero el desastre, lo siento llegar, ni siquiera avisa pero éste es su olor, éstos son los escalofríos que provoca. Frío, brisa...
viernes, 27 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
Quince o diez
5.07.2012
En tan sólo quince minutos, quizá diez. En tan sólo un instante, eterno quizá, en tan sólo un momento sentir, vivir, sufrir.
Todo era gris, gris con un toque de luz y seguía mirando a través de la ventana cómo avanzaba el paisaje. La pantalla marcaba destino, rumbo, hogar y y pensaba en salir corriendo. No hacia atrás, sólo hacia delante pero era tan sencillo quedarse sentada, tan cómodo, que pensé sin pensar en dejar que todo avanzara sin propiciarlo.
Asumir un destino, asumir la única opción.
Confío en mí, pues logré superarlo. No debe ser tan complicado, tan sólo una vez más, tan sólo en diez minutos parar de llorar, levantarse, recoger el equipaje, bajar las escaleras y cruzar las vías con una sonrisa, quizá etérea o irreal, pero una sonrisa.
A veces pienso que sería buena actriz.
De nuevo llegó el 7.
martes, 5 de junio de 2012
Vacío es sinónimo de dolor
Ya no creo en el amor. Me ha vuelto a pasar pero esta vez es la definitiva.
No es la primera vez que me ocurre y seguramente no sea la última porque la vida es una mierda puesta en bucle.
Creía haber engañado a la soledad, creía haberlo sentido todo. Pero como vino, se fue: de repente.
Adoro decir adiós y huir pero quizá esta vez fueron los demás los que se despidieron demasiado tarde, justo en el momento en el que yo iba a tomar impulso para escapar del dolor.
No quiero más, no quiero.
No es la primera vez que me ocurre y seguramente no sea la última porque la vida es una mierda puesta en bucle.
Creía haber engañado a la soledad, creía haberlo sentido todo. Pero como vino, se fue: de repente.
Adoro decir adiós y huir pero quizá esta vez fueron los demás los que se despidieron demasiado tarde, justo en el momento en el que yo iba a tomar impulso para escapar del dolor.
No quiero más, no quiero.
sábado, 2 de junio de 2012
Fin de la función
En un instante, me reuniría contigo. Caería junto a ti a la fosa de los desgraciados que desaparecen antes de tiempo. El momento más especial llegaría cuando lograra abrazarte y tocarte de nuevo.
No lo puedo soportar y los espectadores se cansaron de la función. Y yo, te echo de menos y leo tu carta.
Te quiero y tú ya no estás.
No lo puedo soportar y los espectadores se cansaron de la función. Y yo, te echo de menos y leo tu carta.
Te quiero y tú ya no estás.
viernes, 1 de junio de 2012
Sueños
Cuando era pequeñita, soñaba con ser escritora.
Hoy escuché que "un escritor, nunca escribe sobre uno mismo".
Hoy escuché que "un escritor, nunca escribe sobre uno mismo".
27
Me quemaré en mi infierno una vez más a la vez que traslado las sensaciones al ámbito del tan raído sufrimiento.
Aporto una lágrima a este mar de tempestad y consigo recordar dónde quedó la playa y aquella orilla donde mi toalla espera secar lo que nadie quiso probar.
Escribí sobre la nada, sobre desamor, sobre miradas falsas, sobre tristeza y soledad... Y ahora, ¿qué? ¿cuál es mi temática?
La inspiración no marchó, jamás estuvo ahí. La vida no inspira, machaca.
Recuerdo ese rifle, cómo el gatillo era golpeado y la explosión de sangre recorriendo un cuerpo que iba perdiendo la conciencia como su mente se evaporaba. Jamás lo he vivido, pero supongo que sé lo que es sentirse fuera de lugar, pese a que el mundo propio aparente ser perfecto.
Él soportó las miradas, él supo ser crítico con la sociedad. No fue crucificado, él mismo se entrego a la muerte.
La temática: las raíces de aquello que uno escribe, lo que se oculta tras ese momento en el que tu corazón decide abrirse a un extraño: uno mismo.
No queda nada de lo que fue. El momento del fin se acercó y aterrorizó a aquellos que se encontraban admirando el instante que comprendieron como inicio.
Mucho y nada.
Regresé a la guarida de la soledad y, desde aquí, el mundo es tan pequeño que me resulta insignificante. Un instante, uno, sólo uno más para romper la cuerda que me une con la realidad.
Manchar de tinta invisible espacios interactivos que no soportan tanta irrealidad.
¿Y si mañana despierto y el sueño en realidad era una triste premonición? ¿Y si se puede evitar caer?
Me pellizco, presiono "Esc" y no funciona.
La realidad, esto es lo real, esto es vivir.
Aporto una lágrima a este mar de tempestad y consigo recordar dónde quedó la playa y aquella orilla donde mi toalla espera secar lo que nadie quiso probar.
Escribí sobre la nada, sobre desamor, sobre miradas falsas, sobre tristeza y soledad... Y ahora, ¿qué? ¿cuál es mi temática?
La inspiración no marchó, jamás estuvo ahí. La vida no inspira, machaca.
Recuerdo ese rifle, cómo el gatillo era golpeado y la explosión de sangre recorriendo un cuerpo que iba perdiendo la conciencia como su mente se evaporaba. Jamás lo he vivido, pero supongo que sé lo que es sentirse fuera de lugar, pese a que el mundo propio aparente ser perfecto.
Él soportó las miradas, él supo ser crítico con la sociedad. No fue crucificado, él mismo se entrego a la muerte.
La temática: las raíces de aquello que uno escribe, lo que se oculta tras ese momento en el que tu corazón decide abrirse a un extraño: uno mismo.
No queda nada de lo que fue. El momento del fin se acercó y aterrorizó a aquellos que se encontraban admirando el instante que comprendieron como inicio.
Mucho y nada.
Regresé a la guarida de la soledad y, desde aquí, el mundo es tan pequeño que me resulta insignificante. Un instante, uno, sólo uno más para romper la cuerda que me une con la realidad.
Manchar de tinta invisible espacios interactivos que no soportan tanta irrealidad.
¿Y si mañana despierto y el sueño en realidad era una triste premonición? ¿Y si se puede evitar caer?
Me pellizco, presiono "Esc" y no funciona.
La realidad, esto es lo real, esto es vivir.
Dulce
Escribir y saber que jamás podrá leer mis palabras. Sentir que sólo estuvo una vez y nunca más volverá. Que sus sentimientos eran tan fuertes, tan puros, tan bonitos y a la vez dolosos y que decidió plasmarlos en un lugar desconocido.
Ella decidió amar. Sufrir y luchar. Sonreír y vivir.
Ella era preciosa, perfecta. Era dulce y transmitía increíbles sensaciones.
Pero ella se marchó. Se la llevaron. Nadie sabe a donde, nadie puede confirmar.
Ahora desde aquí, un día más, saboreo tu ausencia y recreo tu sonrisa en mi mente. Admiro las fotos. Pienso en lo estúpida que fui.
Ahora sólo puedo escribir un "te quiero" que jamás leerás.
Ella decidió amar. Sufrir y luchar. Sonreír y vivir.
Ella era preciosa, perfecta. Era dulce y transmitía increíbles sensaciones.
Pero ella se marchó. Se la llevaron. Nadie sabe a donde, nadie puede confirmar.
Ahora desde aquí, un día más, saboreo tu ausencia y recreo tu sonrisa en mi mente. Admiro las fotos. Pienso en lo estúpida que fui.
Ahora sólo puedo escribir un "te quiero" que jamás leerás.
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